Aqui podra ver como cuidamos la calidad de nuestros ajos, desde las semillas que usamos hasta que llegan a su destino final:
"su cocina".

Semilla

Usamos semilla de ajo no modificada geneticamente.Hay un dicho popular que dice :"recogemos lo que sembramos",en Ajos Pardo llevamos muchos años sembrando ajos de primera calidad de variedades tradicionales y autóctonas de nuestra región,como son "Camacurta" y "Camallarga", no usando semillas foráneas ni transgénicas.Asi podemos obtener un producto de primera calidad con un sabor y textura únicos.

Al usar variedades de ajos tradicionales y autóctonas del país estamos aportando nuestro granito de arena a la conservación y mantenimiento de la biodiversidad, tan degradada en estos tiempos por el uso masivo de variedades híbridas y manipuladas genéticamente.

Calidad alimentaria

Disponemos de la última técnologia para todo el proceso de limpieza, selección,manipulación y envasado de nuestros ajos tiernos.

Contamos con exahustivos controles sanitarios de APCC y disponemos del registro sanitario para productos alimenticios RGSEAA 21.027087/V, asi como un control informatizado de cada lote de ajos que producimos .

La tierra y el agua

Sin estos dos elementos seria imposible hacer estos ricos ajos tiernos.Nuestros ajos se cultivan en la fertil y prolífica vega de Xativa, una excelente tierra de huerta en la confluencia de los rios Albaida y Cañoles ,dos afluentes del rio Jucar.Tierras de vega en las que ya se criaban ajos,entre otras hortalizas, desde hace más de 800 años ,como usted puede comprobar al final de este párrafo.

Una tierra fértil y rica en minerales ,que las plantas,en este caso los ajos, necesitan para hacer el milagro de transformar lo que es inorgánico en elementos nutritivos orgánicos como son las vitaminas,proteinas,ácidos grasos,y todos los más de 200 principios activos que poseen los ajos.

Por supuesto el agua,esa molécula formada por dos atomos de hidrógeno y uno de oxígeno,sin la cuál ,ni los ajos ni nosotros podríamos vivir.Ese preciado recurso nos lo proporciona la naturaleza en los manantiales y pozos de la cuenca de los dos rios antes mencionados.

— Crónica del Rey Jaume I (1243 d.C.) —«— Aún no hemos visto Xàtiva y queremos ir a verla— y subiendo a aquella colina elevada que hay cerca del castillo, vimos desde ella la mas hermosa huerta que jamás en villa ni castillo alguno hubiésemos visto, pues descubríamos a buen seguro mas de doscientas casas de campo, las más bellas que hallarse pudieran, así como las alquerías que hay en torno de la misma, bellas también y en gran número; divisando a la par el castillo, que es de muy noble aspecto y domina a toda la vega. Nuestro corazón se llenó de gozo y alegría en tal instante…»